Benítez I El Grande (Parte I)
Martes, 22 Mayo 2007 cuadritos ha escrito »En este país, de envidibiable climatología pero pésimo periodismo deportivo, al nivel de su campeonato nacional de liga, puesto que ésta liga no la va a ganar el mejor, sino el menos malo, ni más ni menos, voy a hablar de algo y alguien que parece relegado a un segundo plano, como sin valor, ya que no hay equipos españoles. Pero allí hay un grupo de personas, españolas o no, que tienen un mérito enorme. Entre ellas, en especial, quiero mencionar a Rafael Benítez.
Un trabajador entusiasta, pero tranquilo y con los pies en la tierra. Confiado en que el trabajo en equipo dá sus resultados, y confiando en los grandes profesionales que le rodean, como Paco Ayiestarán, un preparador físico enorme. Todo ello independientemente de la categoría en la que se trabaje y sacando el máximo de todos los detalles que rodean al fútbol, ya se llame el equipo Extremadura o Liverpool.
Así, su camino, a pesar de las adversidades que ha tenido que sortear en los campos de segunda división o con dirigentes en primera, (todavía recuerdo como ganó una liga y una uefa con jugadores de la talla de Javier Garrido y un diestro limitado como lateral izquierdo, Curro Torres, e hizo creerse jugadores de verdad a elementos como Vicente, Angulo… Mientras, él pedía un sillón y le traían una mesita, que gran frase…) Y eso sólo en el Valencia. Ni que decir tiene el mérito que tiene lo que está haciendo en el Liverpool.
Se está midiendo con los grandes presupestos de Europa, y dejándolos en el camino. Y no es fruto de un año bueno, ni de grandes jugadores, ni de dinero, nada de eso. Se trata de confianza. De la suya y de la que han depositado en él. Sabe perfectamente que actualmente no tiene equipo para ganar en competiciones largas, pero sí en las de un formato más corto e irregular, como la actual Champions. Una liga, una Uefa y dos finales de Champions en los cuatro últimos años, una de ellas ya en el bolsillo. Sin grandes alardes. Con humildad. Suerte para mañana, maestro. Desde el rincón te deseamos a tí, a tu cuerpo técnico y a tus jugadores. Y gracias por demostrar que el fútbol de los humildes también puede ser grande.